Cómo funciona

Cómo es una sesión de equinoterapia

Sin misterio: qué pasa desde que llegáis a la hípica hasta que os vais, quién está delante, cuánto dura y qué tenéis que traer.

El primer día: la valoración gratuita

La primera cita no es una sesión de terapia, es una valoración. Dura algo más de lo habitual y sirve para tres cosas:

  • Conoceros. Nos contáis el caso: qué preocupa, qué diagnóstico hay (si lo hay), qué otros apoyos recibe la persona, qué habéis probado antes.
  • Ver a la persona en el entorno. Cómo llega, cómo reacciona al espacio abierto, a los ruidos, a los olores, al caballo. Muchas veces esa primera reacción ya dice mucho.
  • Deciros la verdad. Si creemos que la equinoterapia puede ayudar, os proponemos objetivos y frecuencia. Si creemos que no es el momento o que le conviene más otro apoyo, os lo decimos. Esta cita no tiene coste ni compromiso.

Podéis traer informes previos si los tenéis, pero no es imprescindible.

La estructura de una sesión

Una sesión dura unos 45 minutos y sigue siempre el mismo orden. Esa repetición es deliberada: para muchas personas —especialmente con TEA— saber exactamente qué va a pasar es lo que les permite bajar la guardia y trabajar.

1 · Llegada y anticipación

Se repasa qué se va a hacer. Con quienes usan apoyos visuales, se hace con pictogramas o secuencia de imágenes. Empezar sabiendo cómo termina reduce la ansiedad de entrada.

2 · Encuentro con el caballo, desde el suelo

Saludar, cepillar, preparar. Suele parecer la parte «previa», pero es trabajo terapéutico de pleno derecho: aquí aparecen la petición, el contacto ocular funcional, la espera, el cuidado del otro y la regulación. Hay alumnos para los que esta es toda la sesión durante semanas.

3 · Trabajo montado

Si procede. El caballo va siempre al paso y guiado por un técnico auxiliar. Sobre el caballo se trabajan objetivos cognitivos y motores con material adaptado: circuitos, secuencias de colores, tareas de clasificación, ejercicios de equilibrio y control postural. El movimiento del caballo hace de fondo regulador mientras la cabeza trabaja.

4 · Cierre

Rutina fija de despedida: dar de beber al caballo, colocar el material, despedirse. Las transiciones de salida son un punto crítico para muchas personas, y una rutina estable las hace mucho más llevaderas.

5 · Feedback a la familia

Al terminar, la psicóloga os cuenta qué se ha trabajado, qué ha observado y qué conviene reforzar en casa. Sin esa parte, la sesión se queda en la hípica.

Quién está delante

Depende del servicio, y la diferencia no es menor.

En equinoterapia: dos profesionales

En cada sesión hay siempre dos personas acompañando:

  • Una psicóloga o neuropsicóloga colegiada, que dirige la intervención y marca los objetivos. Es quien decide qué se trabaja y cómo.
  • Un técnico auxiliar de terapias ecuestres, que maneja al caballo y garantiza la seguridad. Su presencia libera a la psicóloga para centrarse en el trabajo clínico.

No es un lujo: si la misma persona tiene que vigilar al caballo y observar al alumno, acaba haciendo mal las dos cosas.

En equitación adaptada: un profesional

La equitación adaptada es deporte, no intervención clínica, y la lleva un solo profesional, que se ocupa a la vez de la enseñanza y del manejo del caballo.

El equipo lo dirige Sofía Calvo Casanova, psicóloga y neuropsicóloga clínica, colegiada M-36125. Puedes conocer a todo el equipo en esta página.

Los caballos

No vale cualquier caballo. Los que trabajan en terapia están seleccionados por temperamento, habituados al material adaptado, a los ruidos inesperados y a los movimientos bruscos, y su bienestar se cuida tanto como el de la persona: un caballo estresado no es un buen co-terapeuta.

En PSICAB trabajan Cachelo, Carioca, Woody y Perdigón. El caballo de cada sesión se selecciona siguiendo criterios profesionales, según lo que se vaya a trabajar ese día, así que no siempre es el mismo.

Qué llevar y qué esperar

Duración
Unos 45 minutos, ajustables a la tolerancia de la persona
Formato
Individual
Ropa
Pantalón largo cómodo y calzado cerrado con algo de talón
Casco
Puedes traer el tuyo o te proporcionamos uno
Al aire libre
Sí: en invierno, ropa de abrigo por capas
Experiencia previa
Ninguna. No se enseña equitación
Frecuencia
Quincenal o semanal, según el plan acordado
Sobre estar presentes: en la valoración es recomendable que estéis. A partir de ahí, lo habitual es que la familia espere fuera de la pista. No es una norma rígida —se acuerda con cada caso—, pero se rinde bastante mejor sin sentir la mirada de los tuyos encima.

Seguridad

Es la pregunta que más se repite, y es razonable: un caballo es un animal de 500 kilos.

  • El caballo va siempre guiado por un técnico. La persona no lleva las riendas en solitario.
  • El trabajo montado se hace al paso, nunca a mayor aire.
  • Casco obligatorio en toda la monta.
  • Caballos seleccionados y habituados al trabajo terapéutico y al material adaptado.
  • Si las condiciones meteorológicas o el estado de la persona no permiten trabajar con seguridad, la sesión se suspende y se recupera.

Consulta las tarifas o cómo financiarlas con el Cheque Servicio de la Comunidad de Madrid.

Sofía Calvo Casanova, Psicóloga y neuropsicóloga clínica, directora de PSICAB
Escrito y revisado por Sofía Calvo Casanova
Psicóloga y neuropsicóloga clínica, fundadora y directora de PSICAB · Nº de colegiada M-36125. Conoce al equipo
Preguntas frecuentes

Dudas prácticas antes de la primera sesión

¿Cuánto dura una sesión de equinoterapia?

Aproximadamente 45 minutos, incluyendo la preparación del caballo desde el suelo, el trabajo montado y la rutina de cierre. La duración efectiva se ajusta a la tolerancia de cada persona.

¿Los padres pueden estar presentes?

En la primera valoración sí, y es recomendable. En las sesiones posteriores lo habitual es que la familia espere fuera de la pista, porque muchos alumnos trabajan mejor sin la mirada de su familia encima. Siempre se acuerda con cada familia y al final de la sesión se hace una devolución de lo trabajado.

¿Qué ropa hay que llevar?

Pantalón largo cómodo (evita pantalones cortos, rozan) y calzado cerrado con algo de talón. El casco lo proporcionamos nosotros. En invierno, ropa de abrigo por capas: se trabaja al aire libre.

¿Y si llueve?

Si el tiempo impide trabajar con seguridad, avisamos y se recupera la sesión. La seguridad de la persona y del caballo va siempre por delante.

¿Es peligroso? ¿Qué medidas de seguridad hay?

El caballo va siempre guiado por un técnico auxiliar de terapias ecuestres, la persona lleva casco y los caballos que utilizamos están seleccionados y habituados al trabajo terapéutico. El trabajo montado es siempre al paso.

¿Hace falta saber montar?

No. No se enseña equitación y no se requiere ninguna experiencia previa con caballos, ni de la persona ni de la familia.

¿Y si no quiere acercarse al caballo?

Es una situación habitual y forma parte del trabajo. La aproximación es gradual y nunca se fuerza: hay alumnos que las primeras sesiones solo observan desde la valla. Ese también es un objetivo terapéutico válido.

Reserva la primera valoración

Es gratuita y sin compromiso. Venís, conocéis el sitio y los caballos, y decidís después con toda la información.

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